Ubicada en el golfo de Tailandia, en la provincia de An Giang, Phu Quoc es la isla más grande de Vietnam, conocida como “la isla de la perla” por su belleza pura, serena y cautivadora. Reconocida como Reserva Mundial de la Biosfera por la UNESCO, Phu Quoc se ha convertido en uno de los destinos más fascinantes del Sudeste Asiático.
Con más de 150 kilómetros de costa, la isla alberga innumerables playas paradisíacas, tales como: Bai Sao, con su arena blanca y fina, aguas turquesas y olas suaves; Bai Khem, tranquila y escondida, ideal para quienes buscan privacidad y romanticismo; Bai Truong, donde el atardecer tiñe el cielo de tonos dorados, dejando sin aliento a cualquiera que lo contemple; y especialmente Bai Dai, elegida entre las cinco playas más hermosas del mundo, con su arena dorada, bosques primitivos que llegan hasta el mar y un ecosistema de manglares único.
Phu Quoc también posee un santuario natural, con selvas vírgenes, cascadas encantadoras como Suoi Tranh y Suoi Da Ban, y coloridos arrecifes de coral bajo aguas cristalinas. Su clima tropical monzónico todo el año, con una estación seca soleada y otra lluviosa más fresca, la convierte en un lugar perfecto tanto para tomar un descanso como para explorar.
Además de su riqueza natural, Phu Quoc enamora por su cultura, su gente sencilla y amable junto con su rica gastronomía, marcada por el sabor del mar como: el gỏi cá trích (ensalada de arenque), el cangrejo de Ham Ninh, la famosa salsa de pescado de Phu Quoc y su pimienta fragante.
Phu Quoc es un lugar donde el mar azul, la arena blanca, los bosques verdes y la hospitalidad se entrelazan en una sinfonía perfecta de naturaleza y vida. Un destino no solo para relajarse, sino también para reencontrarse con la paz interior y enamorarse, una vez más, de la belleza de Vietnam.









