En el extremo noreste de Vietnam, Cao Bang se alza como una tierra de paisajes impresionantes y alma profunda. Rodeada de montañas infinitas y ríos de esmeralda, esta provincia fronteriza cautiva a los viajeros con su naturaleza intacta, su riqueza cultural y su espíritu hospitalario. Hogar de diversas etnias como los Tay, Nung, Dao y H’mong, Cao Bang vibra con colores, tradiciones y melodías ancestrales que reflejan la esencia auténtica de las montañas vietnamitas.
Entre sus tesoros naturales destaca la cascada Ban Gioc, la más grande del Sudeste Asiático y una de las más bellas del mundo, según Travel+Leisure. Las aguas turquesas del río Quay Son caen con fuerza entre la niebla y la luz del sol, creando un espectáculo natural que deja sin aliento.
No podemos perder la cueva Nguom Ngao, misteriosa y llena de formaciones mágicas; el lago Thang Hen, espejo tranquilo rodeado de bosques verdes; o el Monte del Ojo de Dios, donde el amanecer y el atardecer se reflejan sobre un valle que parece un cuadro viviente. En el Parque Nacional Phja Oac – Phja Den, la niebla envuelve los bosques primitivos y las colinas floridas, invitando al visitante a sumergirse en la calma y la pureza de la naturaleza.
Pero Cao Bang no solo guarda belleza natural: también es tierra de historia y memoria. Aquí, en el sitio histórico de Pac Bo, el Presidente Ho Chi Minh comenzó su labor revolucionaria. Cada montaña y cada río cuentan historias de coraje, esperanza y amor por la patria.
Cao Bang también seduce con una gastronomía auténtica: el phở chua (fideo agrio), el pato asado a siete especias, las salchichas ahumadas, el pastel de arroz frito o el licor de hierbas Phja Den, que calienta el alma en las noches frías del norte.
La mejor época para visitar Cao Bang es de Marzo a Mayo y de Septiembre a Noviembre.
Marzo – Mayo: la primavera llena los valles de flores, el clima es suave y agradable, ideal para hacer turismo y tomar fotografías.
Septiembre – Noviembre: el tiempo es fresco y seco, perfecto para explorar cascadas y carreteras de montaña. En esta época, la cascada de Ban Gioc luce más impresionante tras la temporada de lluvias, con un caudal abundante y paisajes verdes y exuberantes.
Visitar Cao Bang es dejarse abrazar por la magia de la naturaleza, descubrir la sabiduría de sus pueblos y sentir cómo el tiempo se detiene entre montañas y nubes. Un destino que no solo se contempla, sino que se vive y se recuerda para siempre.









